Homenaje a Vázquez Montalbán

Apenas sesenta personas en el Centro Cultural Blanquerna de Madrid para homenajear, ayer, al periodista, novelista y  poeta Vázquez Montalbán dice bastante. Me sorprendió que el salón no estuviera abarrotado, aunque solo sea como recuerdo de la columna que leíamos los lunes en el diario El País, aún no superada; se acercó Eduardo Mendoza pero sin que los lectores tuviéramos noticia, desapareció; el resto, estuvieron a años luz. Era lo primero que se leía. Pero, también, nos queda en la memoria  sus escritos en Triunfo, La Calle, Por favor, Interviú, el Periódico, etc.

Se anunció que el día 24 de abril se proseguiría con el homenaje; esperemos que el público acuda para reverdecer su obra periodística y literaria.

De vuelta al “rompeolas de todas las Españas”

Abril, 2004

Abril, 2004

Otra vez al duro bregar intelectual después de haber pasado unos días en un trozo de Extremadura en donde mana la leche y la miel; no es una expresión baladí, es así. Ahora en el entorno en que nací está esmaltado de aire paradisíaco; las flores blancas de las jaras en las que se adentrarán, libarán, las abejas para producir unas de las mieles más naturales aunque después en algunos tarros escriban que son de otras tierras; son exigencias del mercado, pero los que hemos nacido por estos parajes lo sabemos y, sobre todo, las distinguimos, “porque semo asina del coló de la tierra” como cantó el poeta hoy casi olvidado por ignorancia de los que lo sepultan, y no hace falta decir más (“Intelligenti pauca”). Son los alicortos, los que se creen que han creado el mundo y apenas leen; se columpian en “dimes y diretes”; y lo peor es que viven de esos chascarrillos; abundan más de lo que parece.

Camino de peregrinación a Guadalupe

Camino de peregrinación a Guadalupe

Evocación a García Márquez

Me enteré de su muerte, en Extremadura, a última hora del día del amor fraterno-jueves santo-para los cristianos o, al menos, eso es lo que me enseñaron a los siete años antes de la primera comunión, además de otras cosas. Inmediatamente lancé un “Twitter” “urbi et orbi” en el que señalaba que el mejor homenaje que podíamos tributarle era leyéndolo. No sé si todos los que alardean del escritor lo han leído o simplemente han memorizado alguna obra  y para de contar; espero que lo lean y después hablen.

Después de estas introductorias líneas, por qué no recordar lo que Ernesto Sábato dijo-ya lo he publicado en mi libro Literatura y Periodismo, hoy- en los cursos de verano de la Universidad Complutense de San Lorenzo de El Escorial, que los españoles no valorábamos una novela mejor que Cien años de soledad. En ese momento hubo un silencio sepulcral-fue en el aula Magna de los agustinos, no en la actual, sino la del convento- al pronunciar La saga/fuga de JB de Torrente Ballester. Con esta anécdota, en modo alguno, quiero menguar a la novela más exitosa de García Márquez sino una reflexión más y una opinión de otro escritor del llamado “boom” aunque para algunos no formaría parte.

Para el que suscribe estas líneas, quizá, sea El coronel no tiene quien le escriba  lo emblemático de la novela de García Márquez-en Colombia se leerá en las más de 1.400 librerías, hoy-, y lo he manisfestado cuando se me ha preguntado; soy consciente de que somos muy pocos los que pensamos así, pero ahí queda. Nunca me gustó ir por el redil o el pastoreo.

Hoy, el diario El País le dedica 4 páginas, el domingo 7 y el viernes un caudernillo de 16. Es lo que ha dicho la crítica y amigos. Lo hemos leído. Ahora nos toca a esos millones de lectores. Elijamos una novela o cuento y después pongámonos a escribir; esto es, quizá, lo que le hubiera gustato a García Márquez. Atrévete.

Días de descanso

Los docentes, de vez en vez, necesitamos aire purificador para que el pensamiento no se atrofie y la lectura y el paisaje nos sirva de engranaje para la docencia. Con estas ideas pasé unos días en El Escorial; su nombre ya nos evoca algo más que purificación.

Imagen de la película extraída de "Internet"

Imagen de la película”

Antes de encaminarme hacia al cerro-como de pequeño denominábamos al pueblo en que nací-, estuve en el cine, anoche, invitado por el diario El País para ver la película “Tren de noche a Lisboa”. Me encantó; esto es cine-cine; sin embargo, hoy, me desayuno con un comentario firmado por J.C. en el que emplea toda una frase altisonante “lleva al libro a imágenes con un academicismo desganado” del que se sirve Bille August para la película, cuando es el sustrato viviente. Por si faltara poco escribe que la crítica internacional “la sancionan como fósil fuera del tiempo”; claro, no nos dice quiénes; es muy típico de la crítica española cuando no tenemos qué decir, o simplemente no nos atrevemos a enjuiciar por el qué dirán. Realmente, no entiendo porque seguidamente emplea la expresión: “asumida su condición de anacronismo expresivo”. Y así es toda la crónica, con frases hechas, manidas. Sinceramente, yo he visto otra película. Dudo que el periodista estuviera atento al porqué del filme, que además lo dice en varias ocasiones. De las tres películas a las que he sido invitado, hasta ayer, por el periódico es la única que merece la pena. Mi más entusiasta enhorabuena al director y a los que la hicieron posible. Dejemos que el pueblo hable y no leamos las crónicas, sería lo ideal.

Última escena de la película extraída de "Internet"

Última escena de la película

Ante una novela de Javier Marías

Aunque el autor deje entrever su poca admiración por Pérez Galdós-allá él-, sin embargo, hay galdosianos que sí leemos su prosa; vaya por delante que en casa lo primero que leemos los domingos del diario El País es su artículo-columna del suplemento.

He tardado tiempo en adminar su prosa, no sé los motivos, y seguro que no fue por Corazón tan blanco, obra que ha batido récords de lectura sobre todo en el extranjero. Caí rendido con Mañana en la batalla piensa en mí; pero, sobre todo con Tu rostro mañana. Ahora,  me enfrasco en su última novela Los enamoramientos-es un regalo- que publicó en 2011. Ya el comienzo te impacta: “Desde el el primer día me saltó a la vista que eran matrimonio….” . Según he ido leyendo, páginas tras páginas, en el metro, en la calle, en casa, en la biblioteca, no he percibido el gran escritor de las dos nevelas citadas, eso sí te entretiene, pero esto en la novela no es todo.

Ya he mantenido, en varias ocasiones, que la dificultad en el amor estriba cuando solo uno/a lo está; y, sin embargo, no debería ser así, sino todo lo contrario; el estar contento, enamoradizo es una virtud que no todos los humanos poseen; y no se debe exigir que el otro/a esté en ese camino porque iría en contra de la libertad humana; pero, en todo debe predominar la generosidad, si no todo es baldío, falsía que conducirá a la ingratitud, a la crueldad. Lo que no entenderé es que conlleve violencia psíquica o física; me pregunto, entonces, ¿dónde el amor?  ¿No es grande sentirse amado por quien nada te va a pedir?

¿Se puede amar sin ser generoso/a aunque no esperes respuesta? Si recurres al regalo para conquistar a una persona, mal camino eliges; tal vez lo conseguirás, pero, ¿es sincero? Al final te sentirás inane y todo será fruto temporal.