Cross universitario de la U. Alfonso X el Sabio

Este cross por la voluntad de los organizadores se ha denominado el de la solidaridad por el último “tifón” acaecido hace poco tiempo. Este año hubo más participantes tanto de hombres como de mujeres, lo cual es una alegría. Ya desde primera hora íbamos llegando para adquirir el “chip” y el número, para después despojarnos de los atuendos para prepararnos  con  los típicos estiramientos y el corretear por el campo para inspeccionar el terreno. Fue un día ideal para el cross, aunque en la sierra se veían nubarrones sin que llegaran a descargar.Caras conocidas y nuevas nos saludamos con la ya sonrisa típica de los atletas. Es la comunión entre todos, y una máxima que se percibe: el respeto, la solidaridad y el aplauso, se cual sea el tiempo que tardes.

Cross de la U, Alfonso X el Sabio, 30 de noviembre de 2013

Cross de la U. Alfonso X el Sabio, 30 de noviembre de 2013. Calentando antes del inicio

Ha sorprendido que el cross femenino no lo ganara la que siempre lo hace: B. Esteban de San Lorenzo de El Escorial de la Universidad Politécnica a pesar del esfuerso que hizo en los últimos 200 metros. El primer lugar lo alzanzó Adriana de la Universidad Complutense.Fue el comentario de los corrillos.

Desde aquí un aplauso a los organizadores por el esfuerzo que año tras año intentan perfeccionarlo. Este incluso con masajistas al inicio y al final del recorrido. Felicitaciones y   agradecimientos a los/as masajistas que me atendieron tanto en el calentamiento-fue novedad- como al final.

Cross de la solidaridad de la Universidad Alfonso X el Sabio, noviembre, 2013

Cross de la solidaridad de la Universidad Alfonso X el Sabio, noviembre, 2013. Minutos antes de comenzar

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Maratón en San Sebastián (Donostia)

Volver a Euskadi siempre es  motivo de alegría desde que  el atletismo se ha convertido en parte de mi ocio, aunque ya había estado de vacaciones y por otros aspectos personales. Participé en dos “Behobia”, en “La clásica de San Sebastián” y en “dos media maratón de Vitoria”. Abrigo la esperanza de ir a Bilbao cuando me cuadren las fechas.

El maratón quería hacerlo por varios motivos, pero, sobre todo por mi madre que pasa de un siglo de vida; la prueba es que unos instantes antes de la salida le mandé un “twiter” dedicándoselo. Aunque anunciaba lluvia, sin embargo, solo lloviznaba a ratos, aunque cayera más abundante sobre la una de la tarde. En cuanto a la temperatura fue ideal entre 6º y 7º.  Como siempre, un público fervoroso animando a los corredores; a veces, se te ponía la carne de gallina ante tantos ánimos en Euskera y en castellano; la emoción, sobremanera, me vino cuando repetían mi nombre con el ya tradicional “ánimo Félix”. Y sobre todo, cuando el “speaker” te felicitaba cuando pasaba la meta en el tiempo y te otorgaba la medalla del maratón que la llevé colgada toda la tarde por el casco viejo de la ciudad dando cuenta de los famosos pinchos; y no me la quité hasta llegar a Madrid e ir a dormir. Desde aquí, gracias por las felicitaciones y, sobre todo, para los que me siguieron durante toda la carrera desde Madrid e incluso ese puñado de “twiteros” que “retuitearon”. Esta es la entrada triunfal en meta.

Entrada triunfal en meta del Maratón de Donostia, 2013

Entrada triunfal en meta del Maratón de Donostia, 2013

Sé tú, ante el recuerdo de unos versos

Llegaste como un vendaval

arrebatador. Sucumbí.

No me arrepiento de haber

desnudado el alma

hace tiempo, ahora en que

la insinceridad golpeó.

Te petrifiqué in the holy tree

for ever. ¿Por qué quieres borrarlo?

Otro año más en el “Cross del Rector” de la Universidad Antonio de Nebrija

Con alegría vamos llegando los/as que paticipamos en la carrera, un año más, en este día esplendente a primera hora. Rostros primaverales y curtidos nos dirijimos a pedir el dorsal. Sonrisas, saludos, alegría, encuentros se perciben en el ambiente. La naturaleza nos acompaña con un paraje digno de ser cantado por los vates más ilustres o romnanticos.

También los “peques” son acogidos con dulzura; ellos correrán desde los cuatro años cuando terminemos el resto. Son la simiente no solo del atletismo sino también del entorno universitario. En estas carreras es obligado inspeccionar el terreno sobre todo para los noveles; otros/as pasean, charlan entre pinos arrengados, altivos, carrascos-encinas, jaras; y algunos con bolsas a la búsqueda de setas hasta que principie el cross.

Si durante la carrera el tiempo fue ideal, más tarde el cielo se cubrió de nubes y el agua nieve comenzó como si fuera un maná que anunciaba frío y cambios de temperatura.

Cross de la Universidad Antonio de Nebrija, noviembre, 2013

Cross de la Universidad Antonio de Nebrija, noviembre, 2013

Que no me miras

Que no me miras

– No quise mirarte…………..

Ante el desconcierto

el dolor se hizo carne,

las campanas enmudecieron,

el alma quedó en suspenso.

Enlutado se presentó

un lunes tenebroso,

sin apenas haber dormido,

sumergido en el final,

en la ruptura.No puede ser, no.

No se rompió el secreto,

no dirá nunca su nombre.

Con rescoldo

de esperanza nutriente,

erguido, abre la puerta y dice:

“Buenos días”. Todos miran,

nadie responde. Sin enterarse,

no levanta la vista. Con firme paso

abandona la sala. Arriba esperan

cuerpos primaverales, con saludos

más cortos, sonríe a quien le mira,

comienza los poemas,

hoy connotan más,

el silencio se hace sentimiento herido.

Al otro lado, esperan

otros la voz viva de unos versos

que nos pertenecen. Pero, antes,

como aire que destila,

de pronto, con exigencia,

-:”no te he visto hoy”. “No has ido”.

-“Déjame”.

-“Estás enfadado”. “Lo noto”.

-“No. No lo esperaba”. Recuerda:

“tengo que hacer”. Aprieta el brazo.

La semana fue dura.

Martes dolorido aún,

mas con color preferido,

relata, relata y relata vehemente

en el pasear “sin de tu mano en mi mano”,

como fue tiempo atrás, en otro desencuentro.

¡Albricias, albricias!

Los clarines festejaron el encuentro.

El sosiego del alma reverdeció.

Las campanas tocaron a gloria

y el rojo coadyuvó;

quedó en el aire “hacer cosas”.

Faltó entereza, arrojo, las palabras

no fueron suficientes.

con permanencia de mirada pensativa,

en actitud de espera,

¿sin resquicio de duda?